La incluí en mi vida de una manera en la que nunca lo hice con nadie. Ahora no quiero separarme de ella.
Sentí que nuestra decadente relación tuvo un giro inesperado y de repente hay vida en cada respiro, color y un futuro.
Alma de filósofa, mente de escritora, pensamientos de poeta y un destino plasmado en letras.
domingo, 28 de julio de 2019
domingo, 7 de julio de 2019
¿Qué rayos eres?
Es curioso escucharte, es como el río rozando las pequeñas piedras, o el mar cuando sus olas rompen, o quizás el viento en una playa caliente. También podría ser como el sol en pleno frío, es como si de repente mi casa se llenara de objetos y dejara de sonar hueca. Es como si todo estuviese en su lugar.
Escucharte es sentir como el pulso se acelera, como mi boca saliva, como mi cuerpo se aviva... Por primera vez hace mucho tiempo, mi imaginación ha vuelta a la verdadera vida y de repente tengo una imagen demasiado nítida de ti en la cocina, alegando, riendo, contando, molestando, subiendo y bajando los humos.
¿Qué rayos eres? Hace 3 años no siento mariposas y hoy de repente las siento escuchandote. Y río y río como si mi vida no estuviese vuelta un caos, como si mi vida de repente te hayas vuelto tú.
Hace 3 años me morí por dentro, vivo del día día, vivo a medias entre un amor demasiado pálido y un intento de surgir demasiado rojo.
Y después de insistirte, por fin logro tener un atisbo de tu voz, y yo misma me volví el aire que respiraba mientras tus notas pasaban rozando mi oreja.
¿Qué rayos eres? ¿Por qué después de tanto tiempo sigues siendo un impacto a mi cuerpo y mi cerebro?
Te he escuchado y tengo unas enormes ganas de olerte y probarte como si acabases de salir de mi mejor sueño.
¿Qué rayos eres?
Escucharte es sentir como el pulso se acelera, como mi boca saliva, como mi cuerpo se aviva... Por primera vez hace mucho tiempo, mi imaginación ha vuelta a la verdadera vida y de repente tengo una imagen demasiado nítida de ti en la cocina, alegando, riendo, contando, molestando, subiendo y bajando los humos.
¿Qué rayos eres? Hace 3 años no siento mariposas y hoy de repente las siento escuchandote. Y río y río como si mi vida no estuviese vuelta un caos, como si mi vida de repente te hayas vuelto tú.
Hace 3 años me morí por dentro, vivo del día día, vivo a medias entre un amor demasiado pálido y un intento de surgir demasiado rojo.
Y después de insistirte, por fin logro tener un atisbo de tu voz, y yo misma me volví el aire que respiraba mientras tus notas pasaban rozando mi oreja.
¿Qué rayos eres? ¿Por qué después de tanto tiempo sigues siendo un impacto a mi cuerpo y mi cerebro?
Te he escuchado y tengo unas enormes ganas de olerte y probarte como si acabases de salir de mi mejor sueño.
¿Qué rayos eres?
sábado, 18 de mayo de 2019
Confesiones
Mi vida se ha vuelto un poco monótona.
Te extraño... Mi cuerpo te llama, mi piel, mi cerebro, mi olfato. Todo te busca y se agota de buscarte.
Nunca nadie se me hizo tan crucial como tú, nadie me ha hecho lo que soy como tu. Mi pecho y mis ojos te reclaman con vehemencia y mi vida está hecha pedazos sin ti.
Nunca he sentido tanta alegría de escucharte como anoche... Te llamé y mi cuerpo vivió otra vez, escuchar tu voz un poco ronca, tú risa cansada. Te has vuelto la luz de mi vida y quizás no me creas, o quizás crees que no soy la única, o incluso no crees nada. Todo es válido.
Todo es difícil para esa relación, parece una tormenta de pruebas, de obstáculos y nunca quise superarlos todos como contigo.
Te deseo, te quiero, te adoro, te amo.
Poco a poco mi sentimiento crece y crece. He llorado por tu ausencia tantas veces como tu te has frustrado por las mías. No sé si aguantarás. No sé si aguantaré.
Sólo sé que te has vuelto mi pilar y sólo quiero abrazarte y engancharme como un koala y no soltarte. Tanto como odias que lo haga a mi me encanta olerte y no despegarme de ti. Suelto una lágrima tras otra por ti. Porque sé que la situación ntre nosotras te tiene cansada, sin contar tu situación actual. Yo me agoto, pero más me agota la cantidad de cosas que me impiden escucharte. Te amo y todo tu cuerpo lo sabe más que yo.
Porque te lloré y te humedecí los hombros durante horas. Porque cada segundo me dolía hasta los simientos. Entiendelo y calalo poquito a poco como sólo tú sabes hacerlo. Te amo.
Detesto que lo leas en esta letra, en esta página medio clandestina que está llena de mi vida, pero odio tener el miedo de tu reacción, constante en mi pecho, querer decirlo y no poder hacerlo. Para mi siempre han sido fácil las letras y más difícil hablar algunas cosas, pero hoy tomo el camino fácil porque estas semanas han sido imposibles para hablarte de lo que siento. Te amo.
Te extraño... Mi cuerpo te llama, mi piel, mi cerebro, mi olfato. Todo te busca y se agota de buscarte.
Nunca nadie se me hizo tan crucial como tú, nadie me ha hecho lo que soy como tu. Mi pecho y mis ojos te reclaman con vehemencia y mi vida está hecha pedazos sin ti.
Nunca he sentido tanta alegría de escucharte como anoche... Te llamé y mi cuerpo vivió otra vez, escuchar tu voz un poco ronca, tú risa cansada. Te has vuelto la luz de mi vida y quizás no me creas, o quizás crees que no soy la única, o incluso no crees nada. Todo es válido.
Todo es difícil para esa relación, parece una tormenta de pruebas, de obstáculos y nunca quise superarlos todos como contigo.
Te deseo, te quiero, te adoro, te amo.
Poco a poco mi sentimiento crece y crece. He llorado por tu ausencia tantas veces como tu te has frustrado por las mías. No sé si aguantarás. No sé si aguantaré.
Sólo sé que te has vuelto mi pilar y sólo quiero abrazarte y engancharme como un koala y no soltarte. Tanto como odias que lo haga a mi me encanta olerte y no despegarme de ti. Suelto una lágrima tras otra por ti. Porque sé que la situación ntre nosotras te tiene cansada, sin contar tu situación actual. Yo me agoto, pero más me agota la cantidad de cosas que me impiden escucharte. Te amo y todo tu cuerpo lo sabe más que yo.
Porque te lloré y te humedecí los hombros durante horas. Porque cada segundo me dolía hasta los simientos. Entiendelo y calalo poquito a poco como sólo tú sabes hacerlo. Te amo.
Detesto que lo leas en esta letra, en esta página medio clandestina que está llena de mi vida, pero odio tener el miedo de tu reacción, constante en mi pecho, querer decirlo y no poder hacerlo. Para mi siempre han sido fácil las letras y más difícil hablar algunas cosas, pero hoy tomo el camino fácil porque estas semanas han sido imposibles para hablarte de lo que siento. Te amo.
sábado, 26 de enero de 2019
Fluyendo
Acabo de brotar del fondo del mar como una burbuja, acabo de navegar durante segundos medio océano de pasiones.
Acabo de despegar del suelo como esa hoja seca que no tiene ningún uso en la vida, acabo de dejar de ser el objeto favorito para pisar y me convertí en un ave voladora, un ave que gira y gira nientras vuela entre corrientes de aire.
Acabo de abrir mis entrañas a la realidad de un mundo que siempre conocí pero no quise entender.
Acabo de llegar a un bar lleno de fedoras negras y vinos chilenos.
Acabo de ahogarme en una cerveza y sobrevivir en un roce de tu boca.
Acabo de vivir después de haber muerto.
He tenido días buenos, días malos, días donde el calor ahoga, días donde el frío te agarrota. Siempre pensando en esos confines irregulares de un suelo cuando tengo la irregularidad para pensar. Actúo por derecho y pienso por justicia, mis malestares se volvieron arena, les echaste fuego y entonces brilla, brilla como el sol.
Camino sola y ya no es un valle, ahora sólo es un lugar a la altura del universo, a la altura de tu boca, ala altura de mis historias.
Se me cierran los ojos y sólo pienso y pienso. ¿Te tomarías una copa de vino conmigo?
Acabo de despegar del suelo como esa hoja seca que no tiene ningún uso en la vida, acabo de dejar de ser el objeto favorito para pisar y me convertí en un ave voladora, un ave que gira y gira nientras vuela entre corrientes de aire.
Acabo de abrir mis entrañas a la realidad de un mundo que siempre conocí pero no quise entender.
Acabo de llegar a un bar lleno de fedoras negras y vinos chilenos.
Acabo de ahogarme en una cerveza y sobrevivir en un roce de tu boca.
Acabo de vivir después de haber muerto.
He tenido días buenos, días malos, días donde el calor ahoga, días donde el frío te agarrota. Siempre pensando en esos confines irregulares de un suelo cuando tengo la irregularidad para pensar. Actúo por derecho y pienso por justicia, mis malestares se volvieron arena, les echaste fuego y entonces brilla, brilla como el sol.
Camino sola y ya no es un valle, ahora sólo es un lugar a la altura del universo, a la altura de tu boca, ala altura de mis historias.
Se me cierran los ojos y sólo pienso y pienso. ¿Te tomarías una copa de vino conmigo?
domingo, 6 de enero de 2019
Estoy sumamente ahogada en un mar de sorpresas. De ilusiones, de brechas. Mi mente enloquece. He despertado y el mundo es oscuro, mi cuerpo no se mueve, la necesidad apremia.
Mi cuerpo está reviviendo como docenas de fuegos. Mi alma se tranquiliza como si volviese a su lugar.
Me parece desconcertante que mi lugar sea aquí y el tuyo allá.
Pero podré vivir, podré respirar, podré seguir. Como siempre.
Es un ciclo interminable en el que yo sigo y sigo, aunque no quiera ni pensar en dar un paso más.
El tigre está al acecho y mi alma intenta pasar desapercibida.
Mi cuerpo está reviviendo como docenas de fuegos. Mi alma se tranquiliza como si volviese a su lugar.
Me parece desconcertante que mi lugar sea aquí y el tuyo allá.
Pero podré vivir, podré respirar, podré seguir. Como siempre.
Es un ciclo interminable en el que yo sigo y sigo, aunque no quiera ni pensar en dar un paso más.
El tigre está al acecho y mi alma intenta pasar desapercibida.
sábado, 5 de enero de 2019
Epifanía 2
Me alegra que seas feliz y que lograrás lo que yo nunca he logrado.
Mantenerme estable, mantenerme firme, eso es algo que yo nunca he podido lograr. Es algo que me frustra, que me desvía aue incluso me hace preguntarme. ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Qué quiero?
Las preguntas que ella me hace siempre son ciertas y honestas... "¿Qué ves en mi?" "¿Por qué te atraigo si todo lo que me has dicho apuntaría a que no debería atraerte en lo más mínimo?".
Es que aunque en el momento de enlace, no sea lo que más me hace feliz, mi mente te desea a su lado, mi cuerpo, yo. Alguien tan amable y magnífico que mi mente se tranquiliza, porque cuando me besas mi alma palpita y mi corazón se vuelve agua corriendo por mis venas.
Me gustas, más de lo que yo logro darme cuenta y mi mente apesar de todos sus baches simplemente no puede ignorarlo.
Mantenerme estable, mantenerme firme, eso es algo que yo nunca he podido lograr. Es algo que me frustra, que me desvía aue incluso me hace preguntarme. ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Qué quiero?
Las preguntas que ella me hace siempre son ciertas y honestas... "¿Qué ves en mi?" "¿Por qué te atraigo si todo lo que me has dicho apuntaría a que no debería atraerte en lo más mínimo?".
Es que aunque en el momento de enlace, no sea lo que más me hace feliz, mi mente te desea a su lado, mi cuerpo, yo. Alguien tan amable y magnífico que mi mente se tranquiliza, porque cuando me besas mi alma palpita y mi corazón se vuelve agua corriendo por mis venas.
Me gustas, más de lo que yo logro darme cuenta y mi mente apesar de todos sus baches simplemente no puede ignorarlo.
jueves, 3 de enero de 2019
Qué euforia. Qué ganas las mías de que estés para mi. De que todo se trate de ti. Que ganas de que mi vida fuese tuya. Que ganas de que mi cuerpo fuese tuyo. Y es tuyo todo tuyo pero no lo haces tuyo. Sólo me recuerdas cuánto quiero yo que lo hagas. Sólo te recuerdo lo peligroso de nuestras charlas.
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