Despertar varias veces y darme cuenta que estás, ha sido una de las experiencias más extrañas que he tenido jamás contigo.
Escucharte respirar y pensar que esto sólo una vez ha pasado y es tan extraño repetir la experiencia.
Ha sido una madrugada que sólo puede estar en mi memoria, que ya está atrás y que no debo nombrar. Sólo sé que joder, cómo extrañaba esas sensaciones.
Ha sido una madrugada sin igual. Un fin de año extraño.
Alma de filósofa, mente de escritora, pensamientos de poeta y un destino plasmado en letras.
domingo, 31 de diciembre de 2017
sábado, 30 de diciembre de 2017
Me dijo
Toma mi mano, me dijo.
No te dejaré en esas oscuras noches, me dijo.
Vamos a hablar tonterías sobre el espacio y las estrellas mientras la noche pasa y el día llega, me dijo.
Te tomaria entre mis brazos para que tus demonios no te atacaran, me dijo.
Toma mi hombro y llora, toma mis oídos y habla, me dijo.
Déjame ayudarte, porque eres tan increíble que no puedo dejarte después de todo lo que me has contado, me dijo.
Por primera vez, alguien entendió.
Por primera vez, no me sentí sola desde que no estás.
Aunque igual la oscuridad no se va.
No te dejaré en esas oscuras noches, me dijo.
Vamos a hablar tonterías sobre el espacio y las estrellas mientras la noche pasa y el día llega, me dijo.
Te tomaria entre mis brazos para que tus demonios no te atacaran, me dijo.
Toma mi hombro y llora, toma mis oídos y habla, me dijo.
Déjame ayudarte, porque eres tan increíble que no puedo dejarte después de todo lo que me has contado, me dijo.
Por primera vez, alguien entendió.
Por primera vez, no me sentí sola desde que no estás.
Aunque igual la oscuridad no se va.
martes, 26 de diciembre de 2017
Dicen que esto es parte de vivir que es una experiencia y la vida sigue.
La vida sigue pero a mi me sigue gustando que esto jamás hubiese pasado.
Me sigue gustando la idea de no haberme perdido, de no sentir que le pertenezco a alguien que sonríe abiertamente por otra persona.
Es absurdo, es banal, es dramático, pero no logro ser racional, no logro sentirme racional cuando vienes a mi cabeza.
Tuve dos días increíbles en los que por fin dormí y por fin no pensé en ti, dos días en los que no me sentí vacía, dos días en los que quise avanzar, dos días en los que me quise otra vez y ha sido la sensación de paz más hermosa que he tenido en meses.
Sensación que estoy intentando retener pero se me está yendo como agua entre los dedos.
No logro pensar en ti como una experiencia, no logro pensarte como algo que tenía que vivir, no logro borrarte de mi piel, no logro cambiar la visión de ti en mi pecho, no logro dejarte ir de esta garganta que vive ahogada en terremotos.
En parte estoy feliz, porque al menos no estás en este hoyo como yo, pero cada vez vuelvo a ser más y más egoísta a repetirme una y otra vez que no importa lo que pase, no vas a volver, no importa lo que pase, siempre me sentiré tuya y eso es peor que cualquier cosa que haya experimentado porque todo está en mi mente y no me siento mía, cuando lo primero que me enseñó mi querida comunista es que soy mía y perder eso ha sido lo más dificultoso de asimilar, tampoco sé como recogerme, tampoco sé como recuperarme. Sólo me toca vivir en este limbo hasta que por fin tenga mi propia salida.
La vida sigue pero a mi me sigue gustando que esto jamás hubiese pasado.
Me sigue gustando la idea de no haberme perdido, de no sentir que le pertenezco a alguien que sonríe abiertamente por otra persona.
Es absurdo, es banal, es dramático, pero no logro ser racional, no logro sentirme racional cuando vienes a mi cabeza.
Tuve dos días increíbles en los que por fin dormí y por fin no pensé en ti, dos días en los que no me sentí vacía, dos días en los que quise avanzar, dos días en los que me quise otra vez y ha sido la sensación de paz más hermosa que he tenido en meses.
Sensación que estoy intentando retener pero se me está yendo como agua entre los dedos.
No logro pensar en ti como una experiencia, no logro pensarte como algo que tenía que vivir, no logro borrarte de mi piel, no logro cambiar la visión de ti en mi pecho, no logro dejarte ir de esta garganta que vive ahogada en terremotos.
En parte estoy feliz, porque al menos no estás en este hoyo como yo, pero cada vez vuelvo a ser más y más egoísta a repetirme una y otra vez que no importa lo que pase, no vas a volver, no importa lo que pase, siempre me sentiré tuya y eso es peor que cualquier cosa que haya experimentado porque todo está en mi mente y no me siento mía, cuando lo primero que me enseñó mi querida comunista es que soy mía y perder eso ha sido lo más dificultoso de asimilar, tampoco sé como recogerme, tampoco sé como recuperarme. Sólo me toca vivir en este limbo hasta que por fin tenga mi propia salida.
jueves, 21 de diciembre de 2017
miércoles, 20 de diciembre de 2017
Toco la cama.
Nicolás...
Tengo sueño, Nicolás, pero toco la cama y no puedo dormir.
Toco la cama y siento que el mundo se me cae encima.
Toco la cama y mi sueño se espabila.
Toco la cama y mi pecho se aprisiona.
Toco la cama y la desesperación es tanta que debo levantarme de nuevo.
Me siento en un círculo vicioso, Nicolás.
Tengo sueño, Nicolás, pero toco la cama y no puedo dormir.
Toco la cama y siento que el mundo se me cae encima.
Toco la cama y mi sueño se espabila.
Toco la cama y mi pecho se aprisiona.
Toco la cama y la desesperación es tanta que debo levantarme de nuevo.
Me siento en un círculo vicioso, Nicolás.
19 de Diciembre
Al incio me sentí sin gravedad, me sentí flotar, pero con esa sensación de agua hasta el cuello, creí que me ahogaría de nuevo.
Comencé a respirar conforme caminaba, cerré los ojos, me obligué a escuchar. Si no afronto esto ahora. ¿Cuándo?
Seguí sintiendo el aire, la suavidad y el ritmo pasar por mis entrañas, trago fuerte, sigo caminando al ritmo, cada vez más acompasado mi caminar con tu latir.
De repente, después de relajarme un poco mientras sigo el ritmo, entra a escena un sonido, la voz de una mujer y un coro que me acompañó muchas noches, sonrío y comienzo a cantar.
Entonces un terremoto me mueve el alma y mi canción favorita hace el comienzo del final, detengo mi caminar.
Intento respirar profundo, algo me lo impide, mi estómago se vuelca otra vez, sonrío como puedo.
Enfrenta, me dije. Queda tan sólo un minuto, no te arruines.
Llego al final, miro el techo y pienso.
¿Quién soy? ¿Dónde estoy?
Sé que piso tierra y nada más, entonces llega un estruendo de la notificación de un mensaje que me saca del trance.
¿Me odia? ¿Y a mi qué me importa? Demasiado qué pensar para enfrascarme en dramas injustificados.
Me enfoco de nuevo, intento volver a respirar, me siento, el aire pega en mi rostro demasiado alterado para fingir normalidad. No me importa nada en este momento. En este momento sólo me importa que se ha encontrado, más de lo que imaginaba, es lo que siempre quise. Estoy feliz en la muerte y el vacío.
Estoy ciega, anestesiada y hay réplicas en mi garganta. No entiendo nada. No quiero entenderlo tampoco, tengo la sensación de tener demasiado en la cabeza y a la vez nada.
Comencé a respirar conforme caminaba, cerré los ojos, me obligué a escuchar. Si no afronto esto ahora. ¿Cuándo?
Seguí sintiendo el aire, la suavidad y el ritmo pasar por mis entrañas, trago fuerte, sigo caminando al ritmo, cada vez más acompasado mi caminar con tu latir.
De repente, después de relajarme un poco mientras sigo el ritmo, entra a escena un sonido, la voz de una mujer y un coro que me acompañó muchas noches, sonrío y comienzo a cantar.
Entonces un terremoto me mueve el alma y mi canción favorita hace el comienzo del final, detengo mi caminar.
Intento respirar profundo, algo me lo impide, mi estómago se vuelca otra vez, sonrío como puedo.
Enfrenta, me dije. Queda tan sólo un minuto, no te arruines.
Llego al final, miro el techo y pienso.
¿Quién soy? ¿Dónde estoy?
Sé que piso tierra y nada más, entonces llega un estruendo de la notificación de un mensaje que me saca del trance.
¿Me odia? ¿Y a mi qué me importa? Demasiado qué pensar para enfrascarme en dramas injustificados.
Me enfoco de nuevo, intento volver a respirar, me siento, el aire pega en mi rostro demasiado alterado para fingir normalidad. No me importa nada en este momento. En este momento sólo me importa que se ha encontrado, más de lo que imaginaba, es lo que siempre quise. Estoy feliz en la muerte y el vacío.
Estoy ciega, anestesiada y hay réplicas en mi garganta. No entiendo nada. No quiero entenderlo tampoco, tengo la sensación de tener demasiado en la cabeza y a la vez nada.
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